18 mayo, 2009

Revolución tecnológica, innovación social, empoderamiento...¿podrán las TICs liderar el cambio social?

Estamos asistiendo al surgimiento de un debate incipiente, aunque no por ello menos intenso e interesante, en torno a la capacidad de implementar la democracia y las capacidades de la ciudadanía respecto al aumento de su poder frente a las estructuras de poder tradicionales, a través de las TICs y sus aplicaciones más innovadoras.
Este debate plantea la posibilidad de que este movimiento tecnológico, este cambio paradigmático en la base del consumo y la creación de información y comunicación, amplíe de una forma hasta hoy desconocida nuestras posibilidades de transformar la realidad y relaciones sociales.
Conceptos tales como empoderamiento (del inglés empowerment), innovación social, alfabetización digital, brecha digital, etc, hacen alusión a la creciente importancia que las TICs están adquiriendo en el campo de la acción social y en la extensión de los derechos fundamentales.
Pero, ¿existe tras estos conceptos algún atisbo de oscuridad en su intencionalidad? o, dicho de otro modo, ¿son realmente estos movimientos la panacea de la transformación y el cambio social que, máxime en estos momentos de incertidumbre económica y agotamiento de modelos productivos, tanto necesitamos?
Posiblemente, la respuesta a estás cuestiones no pueda venir dada de un modo simplista y categórico. Si bien es cierto que se están ampliando las posibilidades de comunicación y expresión de las personas y los colectivos gracias a las TICs, tampoco es menos cierto que esta ampliación de las tecnologías puede desplazar aspectos culturales propios e inherentes a aquellos grupos sociales que están en momento de adoptar este cambio tecnológico.
En concreto me refiero al respeto por la diversidad cultural como bien universal, como valor en si mismo, valor que se puede ver en peligro por la adopción incontrolada, no responsable, de las tecnologías exportadas desde el Primer Mundo, adopción en la mayoría de los casos ansiada por parte de aquellos que están deseosos de continuar su camino en el desarrollo hacia no se sabe bien qué destino...
Como es sabido, la tecnología, sea del tipo que sea, surge en un entorno cultural concreto y responde a unas necesidades sociales también concretas, necesidades que, siguiendo a Galbraith, en el mundo occidental son creadas con fines de mercado la mayor parte de las veces. Al exportar dichas tecnologías, ¿no estaremos exportando a su vez los patrones culturales que las engendraron y, lo que no es menos cierto, no se estará creando la base del surgimiento de nuevas necesidades hasta entonces inexistentes?. Si esto fuera así, ¿a quién beneficiaría este hecho, a saber, este surgimiento de una necesidad de consumo de tecnología a escala global?.
Por otro lado, y siguiendo a Bourdieu, podemos entender el surgimiento de las TICs y sus implicaciones sociales como un campo, esto es, un espacio social de acción y de influencia en el que confluyen relaciones sociales determinadas. Estas relaciones quedan definidas por la posesión o producción de una forma específica de capital, propia del campo en cuestión. De hecho, existe una relación bastante determinada entre la posesión de capital cultural, tanto académico, como de posición social, la producción de conocimiento y la ostentación de una posición visible, dentro del campo de las TICs (posición que viene determinada por las audiencias propias de cada punto productor de conocimiento en la web). Este hecho choca con la pretensión de democratización y extensión de las capacidades de la ciudadanía, en el sentido de que si bien las posibilidades de interactuar existen, la calidad de las interacciones y la visibilidad de la mayoría de los individuos o colectivos sigue mediatizada por factores de corte tradicional.
Para que este fenómeno se completará de una manera realmente social, abierta y democrática, esto es, las TICs y sus aplicaciones implementarán el bienestar de la ciudadanía y fortalecieran sus visibilidad y sus capacidades de acción social y política, éstas deberían introducirse de un modo responsable (me remito al post sobre Responsabilidad Social de la Innovación RSi), acompañado de un plan de formación en e-habilidades, con una visión amplia, no puramente comercial, que incidiera sobre la mejora de las capacidades de los más necesitados y de aquellos sectores estrátegicos mas afectados por la crisis, como los trabajadores (sobre todo los menos cualificados) y las PYMEs.
No hace mucho el sociólogo alemán Ulrich Beck escribió un articulo publicado por El País, en el que califica la situación social actual como (pre)revolucionaría. Coincido plenamente con sus tesis, realmente el momento es crucial. Está en nuestras manos ofrecernos un mundo más sostenible, más igualitario, más desarrollado y avanzado, que haga alarde de nuestra faceta humana por excelencia y no deje el término sólo para adorno de nuevos conceptos. Me refiero, claro está, al Conocimiento. 





7 comentarios:

R.O. dijo...

Enhorabuena por tu blog. Un saludo.

Sergio Rosillo Povedano dijo...

Muchas gracias Rogelio!
soy lector del tuyo y también me parece interesantísimo. Creo que este es el trabajo que debemos ir desarrollando desde la Sociología, des-cubrir la innovación, hacerla asequible, aplicable y socialmente útil.
Un Saludo.

Irwin dijo...

Pues me parece acertado tu punto de vista, pero que piensas del modelo de cultura libre manifestado por las comunidades hackers y cimentado en los modelos GNU-Linux?

Sergio Rosillo Povedano dijo...

Gracias por tu comentario Irwin y enhorabuena por tu blog.
Respecto a lo que me comentas, a pesar de no ser un experto en el tema de las comunidades hacker a las que te refieres, si es cierto que estoy muy interesado en temas relacionados con la cultura libre y me merecen el mayor de los respetos. Sólo que aquí creo que confluyen varios debates, por un lado el de los derechos a la cultura, recogido incluso en la DUDH, y por otro lado el de la gratuidad de los contenidos, dos debates difíciles de hermanar. De hecho en España se están desarrollando intensas deliberaciones en ese sentido.
Está claro que las redes de distribución entre iguales, no sólo de contenidos digitales, la mal llamada piratería, están cambiando muchas de las reglas del juego y redistribuyendo poderes que estaban muy establecidos, pero no lo es menos, que las alternativas que se plantean para los sectores afectados no pasan de los meros intentos de prueba de nuevas formas de distribución, las cuales no siempre dan los frutos deseados.
Resumiendo, creo que la distribución digital y libre de la cultura es inevitable y positiva, pero la destrucción de las viejas estructuras dejará secuelas, desempleo y demás, problema al que también habrá que buscar solución.
Un saludo

JGRIVERA dijo...

Sergio, creo que la pregunta de Irwin iba más infocada al hacktivismo y al desarrollo de software libre (GNU-Linux) que al p2p o a los derechos de autor...

Por cierto, permíteme que te deje una entrada mia sobre el tema:
http://www.sociologiayredessociales.com/2010/02/las-redes-sociales-%C2%BFvan-a-cambiar-el-mundo/

Saludos.

Irwin dijo...

Soy sociólogo y estoy desarrollando una especialización en informática educativa. Sin embargo tuve una experiencia amarga con un burócrata que me decía que no eran compatibles y que era imposible unir tecnología con sociología que eran divergentes. Yo como usuario de tecnologías libres y sociólogo defendí mi punto de vista con honor, pero claro al burócrata anticuado no dudo en rechazarla, argumentando que todo mundo sabe usar la tecnología por naturaleza y que las tics y su estudio no tienen sentido. Que puedes decirme sobre esto?

Sergio Rosillo Povedano dijo...

Lo primero, gracias por tu comentario.

Hombre, mi visión es diferente.
Creo que a pesar de vivir en una sociedad muy permeable a la tecnología y en la que las TIC se han instalado en el centro mismo de nuestra cotidianidad, es necesario un acercamiento desde el punto de vista social por dos motivos fundamentales:

En la adopción y uso de la tecnología se replican muchas de las barreras culturales que actúan en otros niveles de lo social (como en educación, o en el ámbito laboral)
Se da una brecha social en el acceso a la tecnología y el conocimiento, que debe ser superada ya que de esta superación depende la no marginación de amplios sectores sociales en las sociedades del conocimiento del futuro.
Respecto a la incompatibilidad entre tecnología y sociedad, recomiéndale al sr. burócrata la lectura de Técnica y Civilización, el clásico de Lewis Munford.
Allí se expone de maravilla cómo toda tecnología no solo está relacionada intimamente con el entorno social en el que surge, sino que también está dotada de cierta carga ideológica, de cierto fin social o económico, a veces muy explícito y otras no tanto...

Por otro lado, el estudio de las TICs tiene mucho sentido, creo que puede ser uno de los campos científicos (sociales) de más interés hoy por hoy.
Cómo sucedió en otras épocas, la tecnología vehiculiza un cambio social más profundo y menos evidente. Por ello comprender qué está pasando con las TICs o cómo están respondiendo a las nuevas necesidades de comunicación nos puede ayudar a plantearnos porqués más macro, como porqué existen estás nuevas necesidades de comunicación, si son el resultado de pulsiones hacia la democratización de los procesos de conocimiento, cómo afectará esto a la participación ciudadana, qué cambios se avecinan respecto al ejercicio del poder, etc...

Así que ánimo, continúa divulgando, formando e investigando sobre las TICs.

Salud!

ShareThis