25 mayo, 2009

INNOVACIÓN + DESIGUALDAD = BRECH@ DIGITAL

Esta ecuación no ejemplifica una relación matemática, no es una afirmación científico  analítica, ni la materialización de una teoría contrastable. Esta formulación es más grave y trascendente que lo expuesto anteriormente, en tanto que no denota una hipótesis científica  sino un hecho social, padecido por millones de personas, los nuevos excluidos, los olvidados de la globalización, aquellos que sus vidas recorren una línea paralela, que hasta ahora no ha tenido visos de acercamiento a nuestra línea de desarrollo. Mientras nuestro mundo avanza creando más y más tecnología, más y más innovación, destacándose y diferenciándose de los otros mundos a ritmos incalculables, éstos se rezagan a la misma velocidad, sólo que en sentido inverso. Las personas que habitan esos mundos no residen, necesariamente, fuera de los nuestros. También en la Sociedad del Conocimiento viven personas que no son ni siquiera inmigrantes digitales sino extranjeros…

¿Cuáles pueden ser las consecuencias sociales y económicas de la brecha digital, de su extensión?

En principio, parece obvio que de la mano de la introducción de las aplicaciones sociales de las TICs podemos aspirar a mejorar la calidad de vida de las personas y el rendimiento de las economías. Solo necesitamos planes ambiciosos con una orientación clara hacia la responsabilidad y el uso consensuado.

De momento, analizaremos los posibles efectos de la primera de las innovaciones sociales: esa irónica suerte de innovación de la desigualdad que se denomina Brecha Digital

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